Ciberseguridad en viajes corporativos: riesgos invisibles que las empresas no deben ignorar

Los viajes corporativos siempre se han gestionado desde el prisma del coste, la logística o la eficiencia. Sin embargo, hay un factor crítico que muchas empresas siguen subestimando: la ciberseguridad en viajes corporativos.

En un contexto donde los empleados trabajan en remoto, utilizan múltiples dispositivos y acceden a información sensible desde cualquier lugar del mundo, cada desplazamiento se convierte en una potencial puerta de entrada para ciberataques.

En este artículo analizamos los principales riesgos, por qué afectan directamente al negocio y cómo implementar medidas efectivas para proteger a tu empresa.

¿Por qué la ciberseguridad en viajes corporativos es un tema crítico?

Cuando un empleado viaja por trabajo, abandona el entorno controlado de la oficina y pasa a operar desde espacios mucho más vulnerables: aeropuertos, hoteles, coworkings o redes públicas.

Esto implica una exposición directa a riesgos como:

  • Intercepción de datos en redes WiFi no seguras
  • Robo o pérdida de dispositivos corporativos
  • Accesos no autorizados a sistemas empresariales
  • Ataques dirigidos en entornos internacionales

Además, el factor humano juega un papel clave: el cansancio, el estrés o la urgencia de resolver tareas aumentan la probabilidad de cometer errores de seguridad.

En resumidas cuentas, el viaje corporativo no solo implica un desplazamiento físico, sino también un incremento del riesgo digital.

Principales riesgos de ciberseguridad durante los viajes de negocios

Los principales riesgos en ciberseguridad en viajes corporativos son:

1. Uso de redes WiFi públicas

Uno de los riesgos más comunes es conectarse a redes abiertas en aeropuertos, hoteles o cafeterías. Estas redes pueden ser fácilmente manipuladas por ciberdelincuentes mediante diferentes técnicas muy perfeccionadas. Un simple acceso al correo corporativo desde una red insegura puede comprometer toda la infraestructura de la empresa.

2. Pérdida o robo de dispositivos

Los portátiles, smartphones o tablets contienen datos sensibles: documentos, accesos, credenciales, aplicaciones internas, etc.

Cuando un dispositivo se pierde o es robado, el problema no es solo haber perdido un equipo, sino:

  • Acceso a información confidencial
  • Posibles brechas de seguridad
  • Pérdida de control sobre cuentas corporativas

3. Uso de dispositivos sin protección adecuada

No todos los empleados utilizan herramientas seguras. Algunos riesgos frecuentes:

  • Dispositivos sin actualización de software
  • Falta de antivirus o protección
  • Uso de contraseñas débiles o repetidas

Esto convierte al usuario en el eslabón más vulnerable de la cadena.

4. Acceso remoto a sistemas corporativos

Durante un viaje, los empleados suelen conectarse a:

  • CRMs
  • ERPs
  • Plataformas internas
  • Herramientas en la nube

Sin medidas como autenticación multifactor (MFA) o conexiones seguras, estos accesos se convierten en un punto crítico de entrada para ataques.

5. Ingeniería social en entornos internacionales

Los viajes también aumentan la exposición a ataques de ingeniería social:

  • Correos de phishing dirigidos
  • Llamadas fraudulentas
  • Suplantación de identidad (clientes, proveedores, directivos)

El cambio de contexto y huso horario facilita que el empleado baje la guardia.

El impacto real: más allá del incidente puntual

Muchas empresas perciben la ciberseguridad como un problema técnico, pero en realidad tiene un impacto directo en el negocio.

Un incidente durante un viaje corporativo puede provocar:

  • Pérdida de información crítica
  • Interrupción de operaciones
  • Daño reputacional
  • Sanciones por incumplimiento normativo (RGPD)
  • Costes económicos elevados

Además, estos ataques suelen pasar desapercibidos en un primer momento, lo que agrava sus consecuencias.

La ciberseguridad en viajes no es un “extra”: es parte del riesgo empresarial.

Buenas prácticas para proteger a los empleados en viajes corporativos

1. Uso obligatorio de VPN

Una VPN cifra la conexión del usuario, incluso en redes WiFi públicas. Algunos de sus beneficios son que protege la información transmitida, reduce el riesgo de interceptación, permite el acceso seguro a sistemas corporativos. Debe ser una herramienta corporativa obligatoria, no opcional.

2. Implementar autenticación multifactor (MFA)

El MFA añade una capa extra de seguridad más allá de la contraseña, por lo que es una opción a seguir. Algunos ejemplos son los códigos SMS o app, la biometría o los token físicos. Esta práctica es especialmente crítica para accesos remotos durante viajes.

3. Gestión y control de dispositivos

Un sistema de Mobile Device Management (MDM) permite encriptar dispositivos, bloquearlos en remoto, borrar datos en caso de pérdida y centralizar actualizaciones. Es clave para minimizar el impacto en caso de robo.

4. Políticas claras de ciberseguridad en viajes

Las empresas deben definir protocolos específicos, como:

  • Prohibición de uso de WiFi no segura sin VPN
  • Normas sobre almacenamiento de datos
  • Uso exclusivo de dispositivos corporativos
  • Procedimientos en caso de incidente

Una política de viajes sin ciberseguridad está incompleta.

5. Formación y concienciación del empleado

El factor humano sigue siendo el principal riesgo.

Formaciones recomendadas:

  • Identificación de phishing
  • Uso seguro de redes
  • Gestión de contraseñas
  • Buenas prácticas en movilidad

Un empleado formado es la mejor barrera de seguridad.

El papel del travel manager en la ciberseguridad

Tradicionalmente, el travel manager se centraba en costes, proveedores o logística. Sin embargo, su rol está evolucionando hacia una función mucho más estratégica.

En la actualidad, debe integrarse con equipos de IT, departamento de seguridad y compliance.

Y asumir responsabilidades como:

  • Incluir criterios de seguridad en la selección de proveedores (hoteles, coworkings)
  • Evaluar riesgos según destino
  • Coordinar protocolos de actuación

La gestión de viajes y la ciberseguridad ya no pueden ir por separado.

Tendencias: hacia un enfoque integral de seguridad en viajes

Las empresas más avanzadas ya están adoptando enfoques más sofisticados:

Zero Trust aplicado al viajero: No se da por seguro ningún acceso, independientemente del usuario o ubicación.

Monitorización en tiempo real: Detección de comportamientos anómalos durante el viaje.

Evaluación de riesgos por destino: Análisis previo del nivel de ciberseguridad según país o región.

Automatización con IA: Identificación de amenazas y respuesta rápida ante incidentes.

La ciberseguridad en los viajes corporativos: una práctica obligatoria

Los viajes corporativos seguirán siendo una pieza clave en la estrategia empresarial. Sin embargo, en un entorno digitalizado, cada desplazamiento implica también un vector de riesgo.

Integrar la ciberseguridad en la política de viajes corporativos no solo protege a la empresa, sino que mejora la confianza, la eficiencia y la continuidad del negocio. Porque hoy, gestionar un viaje no es solo decidir cómo moverse, sino también cómo

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